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Las aventuras de Pi

Taller de crochet especial Halloween ¡Apuntate!

Me complace anunciar que este sábado, día 28, ¡tendrá lugar el primer taller de crochet para niños impartido por Patricia!

Estoy toda emocionada. Me han hecho dos sesiones de fotos superchulas para crear el cartel del evento. La primera sesión fue de prueba, para poder demostrar mis dotes de modelo. Después, me han hecho una segunda sesión, ya con el vestuario y los ejemplos de los amigurumis que se podrán llevar los participantes. Sinceramente, tener como fotógrafa a Belen ha sido todo un privilegio. Es fantástica.

Villa Kunterbunt se llena de lanas

El taller es a partir de 8 años y, atentos, puedes venir disfrazado. Yo misma estaré con mi traje de bruja y Patricia también irá disfrazada, ¡pero no me ha dicho de qué!

Es una oportunidad genial de comenzar a usar el ganchillo. La idea es pasar una mañana estupenda y volver a casa con tu propia decoración de Halloween. Personalmente, me encanta la calabaza, aunque la araña es una monada.

Os animo a participar, Villa Kunterbunt es un espacio precioso. Es más, os animo a visitar su web (pincha aquí)

Sin más, os dejo alguna de las fotos que me hicieron y os animo a apuntaros, el sábado 28 es un día magnífico para estar en el taller de crochet. ¡A dar puntadas!

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Razones

5 razones para tener un amigurumi

Seguro que alguna vez te has preguntado porqué elegir un amigurumi o peluche artesanal a ganchillo en vez de comprar algun otro producto, ya sea comercial o de otros materiales. Hoy voy a darte 5 poderosas razones para escoger los peluches artesanales. Vamos allá.

1- Son únicos

Es lo que tiene la artesanía. Al ser hechos a mano y de forma individual, no es posible hacer dos peluches iguales. Por mucho que lo intentes. Puede que salgan parecidos, con la misma combinación de colores y el mismo patrón. Pero siempre son distintos, porque lo hecho a mano tiene ese gran encanto.

2- Se pueden personalizar

Es lo bueno de poder hacer encargos especiales y estar en contacto con la persona que los produce. No se puede comparar. Si quieres un detalle especial, con una inicial, una pieza de una forma concreta, unos colores especiales… La artesanía da ese contacto especial, esa conexión entre creador y receptor que consigue que tenga mucho más valor que el meramente económico.

3- Son más seguros

Los artesanos tenemos ese punto a nuestro favor. Un peluche artesanal estará a prueba de bombas (tal vez tanto no, pero casi) Siempre los mejores materiales, con las condiciones optimas de seguridad. Buscando la calidad que necesita un producto hecho a mano, con mimo y dedicación.

En el caso de los amigurumis, voy un paso más allá. Es un producto que pueden utilizar los más pequeños de la casa y conviene asegurarse que es seguro para ellos. El uso de hilados de alta calidad, ojos de seguridad o bordados y remates dobles hacen que sean perfectos para todos.

4- Potencian la economía local

Está claro que es comercio de proximidad… tanto que lo normal es conocer en persona al artesano que ha creado tu amigurumi. Aquí puedes conocerme un poco más. En mi caso, prefiero comprar todos los materiales a comercios locales o lo más próximos posibles. Buscando en mis proveedores la misma cercanía que ofrezco a mis compradores.

5- Son adorables

Si todo lo anterior no te ha convencido, solo tienes que mirarles a los ojos. Están hechos con cariño, mimo, dedicación e ilusión. Preparados para dar cariño y con ganas de encontrar hogar. Un trocito de ternura que te acompañará siempre, hasta en los momentos más duros.

 

¿A qué estás esperando? Pon un amigurumi en tu vida.

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Las aventuras de Pi

Yo soy Pi

¡Hola! Me llamo Pi y soy una muñeca de crochet.

Qué ganas tenía ya de presentarme y contar al mundo mi historia. Nací de unos ovillos muy bonitos y la ilusión de mi tejedora, Patricia. Aquello fue una mañana de Marzo, en concreto del día 14. Ya hacía unos días que mi tejedora estaba trabajando en mi creación. Había hecho mi cuerpo, mis brazos, mi cabeza… Ya tenía ojos, boca y melena. Hasta ombligo (ji ji ji) Pero faltaba lo más importante. Darme nombre. Porque ese fue el momento en que yo nací.

En la tele estaban hablando de las efemérides del día. Curiosamente, dijeron que era el día del número Pi. La gente de USA ponen el mes delante del año, así que ese día se escribe 3.14, justo como se usa el número pi. Y a Patricia se le encendió la bombilla. Era perfecto. Un nombre que no se puede abreviar y con su misma inicial. Así que me tomó en sus cálidas manos y dijo la frase mágica: «Te llamas Pi, como el número matemático». ¿Acaso no es un momento mágico y precioso?

Ha pasado más de un año de aquello. Desde entonces he disfrutado de la vida como una muñeca más. Pero tengo ganas de contaros mis aventuras: los trapitos y complementos que Patricia me hace, los eventos a los que vamos juntas, los amigos que hago por el camino y los hermanos que nacen aquí, en el taller de La Gata Lanera, para luego marchar a sus hogares definitivos. Así que… ¡Estad muy atentos! Pronto volveré a escribiros para dar a conocer Las Aventuras de Pi.

PD: El día de mi primer cumpleaños tuve fiesta y regalos. Patricia lo puso en el blog para compartirlo. Si te lo perdiste, pincha aquí, y verás que guay fue.